Madrid suma una nueva dirección gastronómica para quienes disfrutan descubriendo sabores diferentes.Bértigo Bites, en el barrio de Hispanoamérica, propone una cocina creativa, informal y viajera, con platos que mezclan influencias de distintas culturas y una idea muy clara: disfrutar alrededor de una mesa también consiste en atreverse a probar algo nuevo.
Detrás del proyecto están Calin Nicula y Palmira Jayme Sedano, dos profesionales que han decidido emprender su propio camino después de años de experiencia en las cocinas de la alta gastronomía. Su propuesta se aleja de las etiquetas y apuesta por una carta breve, pensada para compartir y disfrutar sin demasiadas formalidades.
Aquí el viaje puede comenzar en Bangkok, continuar por Corea y hacer una parada en Bombay antes de terminar con un postre que conecta con los recuerdos de infancia del chef.
Un Francés en Bangkok: un cruasán con alma tailandesa
Uno de los platos que más nos sorprendieron fue Un Francés en Bangkok, una de las creaciones más originales de la carta. La propuesta combina un cruasán hojaldrado con curry rojo tailandés de langostinos y hierbas aromáticas frescas.
La mezcla de referencias francesas y tailandesas convierte este plato en una declaración de intenciones: en Bértigo Bites no se trata de reproducir una cocina concreta, sino de jugar con sabores y formatos para ofrecer combinaciones diferentes. Fue, sin duda, uno de nuestros favoritos.
Un Viaje a Corea: brioche y pollo frito crujiente
Otro de los grandes aciertos de la visita fue Un Viaje a Corea, un sándwich elaborado con pan brioche esponjoso, pollo marinado y frito, salsa kimchi y una ensalada de col lombarda e hinojo.
El contraste entre el pan tierno y el pollo crujiente, acompañado de los matices del kimchi y la frescura de la ensalada, hace de esta propuesta uno de los bocados más apetecibles de la carta.
También fue uno de los platos que más disfrutamos. Una combinación con personalidad, de esas que invitan a descubrir una forma distinta de entender un sándwich.
Vértigo en Bombay: un naan relleno de butter chicken
La ruta gastronómica continúa con Vértigo en Bombay, que utiliza un cheese naan tradicional, elaborado al momento, como base para un relleno de butter chicken.
El plato reúne dos referencias muy reconocibles de la cocina india en una propuesta pensada para comer de una manera informal. El naan, tierno y con queso, sustituye al pan convencional y se convierte en parte esencial de la experiencia.
Es otra muestra de la filosofía del restaurante: tomar elaboraciones de diferentes lugares del mundo y darles una vuelta sin perder de vista el placer de comer.
Un guiño a mi infancia: el final dulce
Para terminar, elegimos Un guiño a mi infancia, un postre que conecta con las raíces rumanas de Calin Nicula. Se trata de una rosquilla artesanal de masa brioche con ricota cremosa, un toque de crema agria y una mermelada intensa de guindas o arándanos. Una combinación que recupera sabores vinculados a la memoria y aporta un componente personal al final de la comida.
La carta incluye también un bocadillo de chocolate con praliné de avellanas, aceite de oliva virgen extra, escamas de sal y pan carasatu, otra alternativa para quienes prefieren terminar con chocolate.
Una carta breve para viajar a través del sabor
Uno de los aspectos más interesantes de Bértigo Bites es su manera de entender el pan y las masas. El cruasán, el brioche y el naan no son simples acompañamientos: forman parte del concepto de cada plato y ayudan a construir combinaciones que mezclan distintas tradiciones gastronómicas.
La carta incluye además mini pastelas marroquíes de pollo, frutos secos y canela; tostadas de masa madre con vinete, una elaboración de berenjena asada al fuego con tomate cherry; un bagel casero con codillo ahumado, chucrut y salsa de rábano picante; y un roll hojaldrado de rabo de toro y boletus terminado con queso de tres leches de Pría.
La idea es sencilla: compartir, probar distintas propuestas y dejarse sorprender.
Dónde está Bértigo Bites
Bértigo Bites se encuentra en la calle Puerto Rico, 7, en el barrio madrileño de Hispanoamérica. Su propuesta es informal, creativa y viajera, con una carta que invita a descubrir combinaciones poco habituales sin salir de Madrid.
Si te gusta explorar restaurantes que se salen de lo convencional, aquí encontrarás una manera diferente de recorrer el mundo a través de la gastronomía.







