En Alcobendas, junto a La Moraleja, El Invernadero de los Peñotes celebra su décimo aniversario convertido en uno de esos restaurantes que destacan tanto por su entorno como por su propuesta gastronómica. Un auténtico vergel donde la vegetación, la luz natural y una cocina mediterránea que combina tradición y propuestas más actuales hacen que la experiencia vaya mucho más allá de sentarse a comer.
Un vergel gastronómico en el norte de Madrid
Hay restaurantes cuyo entorno forma parte de la experiencia, y El Invernadero de los Peñotes es uno de ellos. Ubicado dentro del centro de jardinería Los Peñotes, en Alcobendas, este antiguo invernadero reconvertido en restaurante es un auténtico oasis en la zona norte de Madrid.
Nada más entrar, la vegetación se convierte en protagonista. Helechos suspendidos del techo, árboles naturales, amplios ventanales y una cubierta acristalada crean un ambiente luminoso, acogedor y muy especial. Las plantas se integran en los distintos espacios y aportan esa sensación de estar comiendo en medio de un jardín.

El restaurante cuenta con tres ambientes que permiten disfrutar de diferentes momentos del día, desde un desayuno o un aperitivo hasta una comida más pausada. Cada rincón tiene su personalidad, aunque todos comparten el mismo protagonismo de la naturaleza.
Este año, El Invernadero de los Peñotes celebra una década de trayectoria manteniendo una propuesta gastronómica que encuentra su equilibrio entre los sabores tradicionales y las elaboraciones con un punto más contemporáneo.
Cocina mediterránea entre tradición y propuestas sorprendentes
La carta de El Invernadero de los Peñotes apuesta por una cocina mediterránea reconocible, con platos clásicos que conviven con recetas de influencias internacionales. Y precisamente esa combinación fue uno de los aspectos que más disfrutamos durante nuestra visita.
Comenzamos con la ensaladilla de El Invernadero, una elaboración que nos gustó mucho y que dio paso a uno de los platos que más me sorprendieron de toda la comida: la lasaña fría de boquerones en vinagre con salsa de jalapeño.


Una propuesta diferente, que se aleja de la idea tradicional de lasaña y combina los boquerones en vinagre con una salsa de jalapeño. Fue, sin duda, uno de mis platos favoritos y una de esas elaboraciones que merece la pena descubrir dentro de la carta.
Continuamos con las gyozas de rabo de toro con salsa coreana, otro de los grandes aciertos de la comida. Me gustaron muchísimo. Una forma diferente de presentar un ingrediente tan vinculado a nuestra cocina, incorporando influencias asiáticas.
También probamos las pavías de bacalao acompañadas de mayonesa kimchi, otra muestra de cómo el restaurante combina elaboraciones tradicionales con salsas y matices de otras cocinas.

Los platos de cuchara, protagonistas de la tradición
Si las propuestas más actuales nos sorprendieron, los platos de cuchara fueron otro de los grandes momentos de la comida.
Los callos con patatines estaban espectaculares. Un plato de los que invitan a disfrutar sin prisas y, sobre todo, a no dejar de mojar pan en la salsa. Fue una de las elaboraciones que más me gustaron.
Tampoco faltaron las verdinas, otro plato de cuchara que disfrutamos muchísimo y que confirma que la cocina tradicional tiene un lugar destacado en la propuesta del restaurante.


Resulta especialmente interesante encontrar estas recetas junto a otras como la lasaña fría de boquerones o las gyozas. Dos maneras diferentes de entender la cocina que aquí conviven en una misma carta.
Un final dulce con dos postres clásicos
Para terminar, compartimos dos postres: la tarta fina de manzana con helado de vainilla y la tartaleta de limón con merengue.


Dos elaboraciones muy diferentes que pusieron el punto dulce a una comida en la que pudimos recorrer buena parte de la propuesta gastronómica del restaurante, desde los entrantes para compartir hasta los platos de cuchara.
Diez años de un restaurante con personalidad propia
El Invernadero de los Peñotes cumple diez años conservando uno de sus mayores atractivos: ese entorno lleno de vegetación que lo convierte en un lugar especialmente agradable para disfrutar de una comida.
Pero más allá del espacio, nuestra experiencia gastronómica fue muy buena. Me quedo especialmente con la sorprendente lasaña fría de boquerones, las gyozas de rabo de toro y esos platos de cuchara que demuestran que la cocina tradicional sigue teniendo mucho que decir.
Un restaurante donde disfrutar de la cocina mediterránea en un entorno diferente, rodeado de plantas y luz natural, en pleno norte de Madrid.


Información práctica
Restaurante: El Invernadero de los Peñotes
Dirección: Plaza de la Botánica, 1. Alcobendas, Madrid.
Tipo de cocina: Mediterránea y tradicional con propuestas contemporáneas.
Precio medio orientativo: 50 € por persona.
Reservas: 91 138 57 25.
Web: www.elinvernaderodelospenotes.es
Aparcamiento: Disponible en el recinto.
Horarios:
- Abierto todos los días de 10:00 a 17:30.
- Viernes y sábado de 10:00 a 01:00 (ininterrumpido).
Se recomienda consultar los horarios y la disponibilidad antes de acudir.
