El Grupo Barbillón sigue ampliando su universo gastronómico en Madrid con la apertura de Del Amo, un concepto que recupera la idea del ultramarinos tradicional y la adapta a la vida actual. No es exactamente un restaurante, pero tampoco una tienda gourmet. Funciona más bien como un lugar cotidiano al que acudir sin plan previo: cuando no hay tiempo para cocinar, cuando apetece resolver la comida del día o simplemente cuando surge la idea de tomar algo sin complicaciones.
Ubicado en El Encinar de la Moraleja, Del Amo responde a una necesidad muy concreta: comer bien a diario sin tener que organizarse. El proyecto parte de algo sencillo pero poco habitual en la restauración actual, la cocina casera entendida como servicio real. Aquí no hay una carta extensa ni una propuesta gastronómica pensada para una ocasión especial; hay platos reconocibles, de los que apetecen entre semana, preparados con técnica y producto pero sin artificio.
Cocina casera pensada para el día a día
En su gran cocina se elaboran guisos de cuchara, verduras de temporada, arroces, croquetas, lasañas o canelones que cambian según el mercado. La sensación es la de comida doméstica bien hecha, pensada para llevar a casa y comer sin más preparativos. El objetivo no es sorprender, sino acertar: que el plato funcione igual de bien en la mesa del local que en la de casa.
Entre todas las preparaciones destaca el pollo asado a las brasas del horno Josper, probablemente el plato que mejor resume el espíritu del lugar. Son pollos camperos marinados durante 24 horas en mantequilla y hierbas y cocinados al carbón, con piel crujiente y carne muy jugosa. Un plato cotidiano ejecutado con precisión que explica la filosofía del proyecto: mejorar lo conocido en lugar de reinventarlo.
Un sitio para parar y tomar algo
Pero Del Amo no se queda en la comida para llevar. El espacio está pensado para permanecer. Una pequeña zona de mesas y la gran barra central permiten parar a media mañana, tomar un aperitivo al salir del trabajo o improvisar un picoteo sin necesidad de reservar. Aquí aparece la segunda parte del concepto: la despensa.
El local está organizado en distintos corners que rodean la zona de cocina y acompañan el recorrido del cliente. Hay chacinas y jamones ibéricos, quesos, conservas, encurtidos, aceites, mieles, dulces y una selección de vinos pensada para el consumo diario. La propuesta invita a sentarse con una copa, compartir una tabla o simplemente elegir algo para llevar a casa. Esa combinación es la que cambia la experiencia: no es una compra ni una comida formal, es un lugar al que volver con naturalidad.
Interiorismo cálido y funcional
El interiorismo, firmado por MGC Deco Estudio, ayuda a entenderlo. Maderas claras, tonos crema y verdes suaves crean un ambiente cálido y luminoso que mezcla códigos de colmado clásico con estética contemporánea. La decoración es elegante pero funcional, y el protagonismo recae en el producto. La sensación no es la de un restaurante ni la de una tienda especializada, sino la de un espacio cómodo en el que apetece quedarse un rato más de lo previsto.
Con Del Amo, Barbillón Family & Corp., fundado en 2012 por Curro y Kike Sánchez Del Amo, introduce un formato nuevo dentro de su grupo, en el que conviven restaurantes, bares y proyectos de cocina tradicional. Aquí la apuesta no es un concepto gastronómico complejo, sino algo más difícil de ejecutar: ofrecer una solución diaria que funcione de verdad.
Del Amo acaba convirtiéndose en eso, un sitio al que entrar sin motivo concreto. Puedes ir a por un guiso, comprar un queso, tomar una copa de vino o cenar de manera informal. Y precisamente esa indefinición es su mayor acierto: recuperar la función original del ultramarinos, la de formar parte de la rutina.
Del Amo
Camino del Cura, 10 – El Encinar de la Moraleja
Horario: lunes a domingo de 11:00 a 20:00
Tel. 649 56 81 65








